El día más importante
Audio
Colosenses 3:23 - 
Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.

¿Recuerdas cuál fue el día más importante de tu vida? Toma un momento y piensa… de seguro te pasará como a mi… te llega un evento, luego otro y al final te das cuenta de que han sido tantos… que no sabes si realmente ha habido uno más importante que el otro.


Cada etapa tiene un día más importante – cuando estás pequeño, tu cumpleaños, la ilusión de viajar, tu primer día de clases; tu primera cita, tu primera comunión, tu confirmación, tus quince años, tu primer día en la universidad, tu primer novio, tu primer viaje con amigos; tu compromiso, tu primer trabajo, tu graduación, tu boda, tu primer hijo, tu primer nieto, el día que tuviste un encuentro con Jesucristo... wow, tantas cosas que suceden y en un momento fueron ¡un día importante! 


Ahora recordemos las acciones y emociones que vienen antes del día más importante…Emoción, insomnio, contamos los días y las horas; sacamos nuestra mejor ropa, tenemos todos los pendientes en un papel o en la memoria, pero no queremos que falte nada. Todo lo queremos hacer perfecto, no queremos que nada falle. ¿De qué o de quién depende que este día o ese evento sea mejor que el anterior? De una actitud correcta y de tener en mente Colosenses 3:23: Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.


No importa lo que estés haciendo, tú eres hechura de Dios y Él tiene un propósito para tú vida y la de tu prójimo. El Señor te estableció en ese lugar, en esa familia, y en esta época – así que lo que estás haciendo es parte de un propósito divino concebido desde antes de la creación de todas las cosas,  Él te conoció desde antes de que nacieras, y te puso por profeta para las naciones. … y ahora tienes que saber que, si en tu diario vivir te corresponde cocinar, limpiar, enseñar, cuidar gente, educar a tus hijos, proveer para tu familia o decisiones para el rumbo de una empresa o una nación…  Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.


Posiblemente tienes pasión por los deportes, por viajar, por servir… lo que sea… ¡no importa! hazlo para el Señor. No para ti, ni para los hombres. El te llevará a volar más alto. Alinéate a propósitos del Reino… y Él hará, aún cosas más grandes de las que puedes pensar o imaginar.

Sabes qué, la perspectiva de la vida cambia. De repente llega una pasión, y una visión de que realmente eres parte de un proyecto más grande. No estás aislado (a) estás conectado con los propósitos del reino y tienes una visión y responsabilidad de establecer el Reino de Dios aquí en la tierra. ¡eres un eslabón de un plan maestro de Dios! Sin ti, no se puede concluir. Te das cuenta de la importancia de tu vida. Te das cuenta de que cuando Dios pensó en ti, lo hizo con el objetivo de que fueras luz en la oscuridad, que fueras la sal de la tierra… no para que estuvieras apagado y sin uso.


te sentirás útila hasta que encuentres tu propósito y puedas vivir cada día, como el mejor día de tu vida.  Qué la emoción de lo que estés haciendo hoy, te motive, te anime, te quite el sueño por el simple hecho de que lo haces es para el Señor.


Da gracias ha Dios en todo y por todo, porque cada cosa que te ha sucedido… las buenas, las malas y las desabridas han tenido el propósito de llevarte a alcanzar tu plenitud. Hoy es el día más importante… si tú tienes la actitud correcta ante la vida, y la reverencia correcta a Dios. Todo lo que respire ¡Alabe al Señor! Si tú estás respirando ahorita… detente  velo como una gracia inmerecida… es un regalo de Dios. Alaba al Señor, porque Él es bueno y su misericordia es nueva mañana. Te das cuenta… estás viva, hay miles que murieron ayer… y hoy no pueden respirar. Y no es un accidente que estés viva, no es una ruleta rusa. Es un propósito.  Vive hoy como si fuera el día más importante.


Es necesario reconocer las pequeñas cosas y valorarlas. Nos hemos acostumbrado a un ritmo acelerado que nos lleva a una vida sin descanso. Hoy, gracias al COVID-19 la vida nos ha cambiado, hay una nueva realidad que debemos aprovechar para hacer cambios importantes en nuestro diario vivir. Hay que concluir anhelos y proyectos inconclusos.  

De gracia recibimos, de gracia regresemos a la comunidad.  Dios nos tiene vivos con un propósito eterno. Somos parte de un plan maestro. Pregúntale al Señor ¿qué quieres que haga para Ti? De seguro te sacará de tu zona de confort… pero te llevará a la plenitud de tu vida. Todo lo que hagas, hazlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.  Vive hoy como si fuera el último día de tu vida, porque sería el día más importante … Te vas a encontrar con el Señor. Sería la graduación de tu vida… ¿Estás preparado?